27 de noviembre de 2025
Cómo instalar un sistema de riego automático: consejos prácticos
Un sistema de riego programado controla el flujo de agua, lo abre, lo detiene, lo distribuye y lo dirige a determinadas zonas, sin necesidad de la intervención manual. Y esto transforma la gestión de jardines y cultivos en un proceso eficiente y sostenible.
En este post te ofrecemos una guía sobre cómo instalar un sistema de riego automatizado, paso a paso. Te indicamos las herramientas que debes utilizar y el precio de esta solución de irrigación.
Beneficios clave del sistema de riego automático
El riego automático es un sistema configurable que suministra agua en horarios programados, en cantidades preestablecidas y en lugares específicos, tanto en jardínes e invernaderos como en los cultivos agrícolas de cualquier tamaño.
Existen dos tipos básicos: el sistema de riego por goteo, eficiente en huertos y arbustos en jardines, y el riego por aspersión, perfecto para céspedes y extensas plantaciones.
Sus principales ventajas son:
- El ahorro de agua. Un sistema de riego automático proporciona a las plantas o áreas verdes la cantidad de agua que necesitan en el momento preciso. Lo que evita el desperdicio del vital líquido. No sólo protege al medio ambiente también ayuda a disminuir la factura.
- El riego regular. El sistema de riego programado distribuye el agua según las necesidades de las plantas. Lo que ayuda a su crecimiento sin estrés, a un desarrollo uniforme y una mayor longevidad de las especies vegetales.
- El ahorro del tiempo. Con un sistema de riego automatizado se simplifica el proceso de la irrigación y se reduce la carga de trabajo diaria. El personal se libera de abrir y cerrar llaves o arrastrar mangueras.
- La uniformidad del riego. Los aspersores y difusores distribuyen el agua de manera regular en cada sector. Esto evita encharcamientos o zonas secas.
- Se puede programar su funcionamiento en horas de menor demanda eléctrica y evitar sobrepresiones en la red interna.

Además, también está el sistema de riego inteligente que ofrece la máxima eficiencia hídrica y favorece la salud de las plantas. Cuenta con una red de sensores inalámbricos que monitorean las condiciones climáticas, la humedad del suelo y las necesidades hídricas de las plantas o cultivos. Mientras que sus controladores inteligentes utilizan esta información para regular el funcionamiento de electroválvulas y equipos de bombeo, y así ajustar el riego de manera dinámica, según las variaciones meteorológicas.
Herramientas necesarias para instalar un sistema de riego automático
En el caso de instalar un sistema de riego automatizado subterráneo, necesitas herramientas y maquinarias necesarias para cavar zanjas, cortar, conectar y tender tuberías, instalar aspersores, conectar controladores…
1) Maquinaria de movimiento de tierra y zanjeado
En esta fase inicial, la maquinaria destinada al movimiento de tierras es clave para nivelar terrenos y abrir las zanjas donde se alojarán las tuberías.
- Equipos ligeros y herramientas de jardinería, para sistemas en jardines residenciales, parques o pequeños huertos, o para trabajos específicos en zonas de difícil acceso. Por ejemplo:
- Herramientas manuales: palas, picos y azadas. Para excavar pequeñas zanjas, nivelar tierra o trabajar en zonas próximas a tuberías eléctricas o de agua.
- Ahoyador de gasolina, en grandes jardines. Perfora el suelo para fijar elementos estructurales o bases para estaciones de bombeo o soportes de aspersores.
- Minizanjadora ligera de mano (con cableado eléctrico). Te permite realizar cortes limpios y mantener una profundidad regular. Además, minimiza la remoción innecesaria de tierra.
- Zanjadora de tierra manual sobre ruedas.
- Para mover grandes volúmenes de tierra, como en cultivos agrícolas, campos deportivos, extensos jardines botánicos, parques urbanos, etc. Se puede utilizar:
- Excavadora o miniexcavadora.
- Zanjeadora de oruga, para abrir largas zanjas.
- Minizanjadora eléctrica compacta. Puede operar en áreas estrechas.
- Dumper, para el acarreo de grandes volúmenes de tierra.
2) Equipos de bombeo y presión hidráulica
Si la presión de la red no es suficiente, es indispensable que integres equipos de bombeo que garanticen el caudal y presión del flujo requeridos por el sistema de irrigación.
Dependiendo del proyecto y el entorno, puedes utilizar:
- Bombas de agua centrífugas. Son las más utilizadas tanto en entornos domésticos como en agrícolas. Encuentras modelos para una amplia gama de presiones y caudales. Por ejemplo:
- Bombas monocelulares. Perfectas para sistemas de riego automáticos de jardines de pequeños tamaños.
- Bomba de agua gasolina 80m³ autocebantes y compatibles con sólidos. Puede utilizarse en el riego automatizado agrícola, si el agua proviene de fuentes con sólidos como ríos o balsas. Acompáñala de un sistema de filtrado.
- Según la fuente de energía:
- Bomba de agua que se alimenta de la red eléctrica.
- Bomba solar.
- Bomba de agua de gasolina.
- Según la captación de las aguas:
- Bombas sumergibles que trabajan dentro del agua de depósitos, embalses o pozos.
- Bombas autoaspirantes. Para sistemas de riesgo de succión superficial en canales o estanques.
- Algunas bombas cuentan con tecnologías de ahorro energético, como variadores de frecuencias, o sistemas de control inteligentes.
Para elegir la bomba de agua calcula el caudal y la presión requerida por el sistema, con base en las condiciones de riego. Después verifica las curvas de rendimiento de las bombas a utilizar. Y recuerda usar una bomba con la etiqueta de eficiencia energética.
3) Herramientas de instalación + control automático
También necesitas las herramientas específicas y materiales para la instalación y programación del riego automático:
- Instalación de las tuberías:
- Cortatubos.
- Llaves ajustables para conexiones.
- Prensadoras.
- Cinta selladora PVC para asegurar uniones estancas y duraderas.
- Niveles láser o niveles de burbuja para verificar pendientes y profundidades de instalación de las tuberías.
- Tuberías de PVC o polietileno.
- Conexiones y codos.
- Control automático del sistema de riego. Debes contar con las herramientas y equipos que te permiten configurar ciclos de riego adaptados al clima y al tipo de vegetación, así como realizar pruebas de funcionamiento, antes de tapar las zanjas.
- Medidor de presión de agua.
- Multímetro, para verificar las conexiones eléctricas.
- Cajas de conexión.
- Componentes: controladores de riego, electroválvulas, sensores de lluvia o humedad, cableado eléctrico específico para exteriores, aspersores o emisores de goteo, etc.
Para el riego en zonas pequeñas y específicas, como hileras de plantas o parterres, puedes instalar un sistema de riego programado mediante mangueras de remojo (tubos flexibles con microporos) que dejan caer gotas sobre las plantas. No requiere excavación, aunque sí es recomendable nivelar el terreno.
Pasos para instalar un sistema de riego automático
Un sistema de irrigación puede ser subterráneo o superficial (por goteo o por manguera de remojo). Para el riego del césped y grandes áreas verdes abiertas es ideal el sistema de riego automatizado subterráneo, ya que cubre uniformemente toda la superficie y preserva la estética del paisajismo. Los pasos son los siguientes:
1. Información previa y planificación
Antes de mover una pala, planifica. Comienza por analizar el entorno, comprender las necesidades del área verde y recoger la información que pudiera condicionar el sistema de riego programado.
Por ejemplo:
- Las mediciones de presión de agua y caudal en la toma, para conocer la disponibilidad de agua.
- El plano de la parcela o del jardín. Sobre el plano identifica las distintas áreas que requieren riego: flores, árboles, césped… . Además señala cualquier elemento que pudiera ser un obstáculo, como fuentes, pasos de servicio, losas de hormigón.
- Los tipos de plantas y las necesidades de cada variedad.
- El tipo de suelo y las pendientes naturales, esto permite conocer cómo se moverá el agua a través de él y la cantidad de agua que puede absorber.
- Suelos arenosos: drenan rápidamente. Necesitarás regar con más frecuencia.
- Suelos arcillosos: retienen el agua por más tiempo.
- El clima. Eso te permite decidir frecuencias y otros elementos. Por ejemplo, en climas húmedos los riegos deberán ser menos frecuentes, sin embargo debes diseñar un sistema de drenaje más eficiente para prevenir la aparición de hongos o plagas.
- La superficie total que necesitas regar. Recuerda incluir también las áreas estrechas de césped o de terreno. Esta información te permite decidir cuántos aspersores necesitas y dónde colocarlos
2. Diseño del sistema en plano
En la planificación de un sistema de riego programado es clave el diseño y trazado del riego en planos. ¿Qué debe contener?
- Define el trazado de las tuberías principales y secundarias, la posición de cada electroválvula y de cada punto de riego, la localización del controlador y del sistema de bombas, las pendientes, las uniones, las cuotas de enterramiento y otros detalles constructivos. Todos estos datos deben ir plasmados en el plano.
- Hidrozonifica. Divide la superficie del jardín en áreas con necesidades hídricas similares. Si agrupas las plantas con requerimientos similares puedes hacer que el riego sea más efectivo y eficiente.
- Distribuye los aspersores, respetando los traslapes (disposición cabeza a cabeza). Cada aspersor debe mojar la cabeza de su vecino más cercano, así se asegura una distribución uniforme del agua.
Por supuesto, este trazado debe estar apoyado en los cálculos del sistema de agua, que incluye las pérdidas de carga, el dimensionado de tubería, la verificación de la presión, etc.
3. Excavar zanjas y preparar terreno
El siguiente paso es despejar la zona en la que se instalará el sistema de riego. Utiliza una desbrozadora de gasolina, para eliminar malezas y cortar el césped. Si en el área de trabajo existen ramas altas que impiden las actividades, utiliza un equipo de poda en pértiga.
Por lo general las zanjas requieren una profundidad entre 30 y 45 cm para las tuberías principales, mientras que se entierran entre 15 y 30 cm las secundarias. Sin embargo, esto puede variar dependiendo de las condiciones del suelo y del clima. Por ejemplo, en localidades con inviernos rigurosos es necesario excavar a mayor profundidad para evitar que las tuberías se congelen.
- Replantea el terreno.
- Excava las zanjas con una anchura un poco mayor que la tubería. Utiliza una minizanjadora de mano o zanjadoras mecánicas, dependiendo de la extensión del área. Verifica que no existan tuberías o cables subterráneos en el área de trabajo.
- Coloca un lecho o cama de arena en el fondo. Recuerda controlar las pendientes.
4. Instalación de tuberías, válvulas y aspersores
Con las zanjas abiertas, coloca las tuberías principales y posteriormente las derivaciones (tuberías secundarias) que distribuyen a cada sector. Durante todo el proceso de instalación emplea banderas de distintos colores para cada elemento de la red. Esto te ayudará a mantener la alineación correcta y a observar de manera general la disposición de cada componente.
5. Conexión al suministro y pruebas iniciales
Conecta el sistema de riego automatizado que instalaste a la fuente de agua, que puede ser a la propia red o a un sistema de bombeo. Recuerda instalar la válvula de corte, el sistema de filtro y la válvula anti-retorno.
Aún con la obra abierta, realiza las pruebas del funcionamiento del sistema. Verifica la presión, el caudal, la uniformidad en el riego y el funcionamiento de las electroválvulas.
6. Programación del sistema
En esta fase se configuran los sectores de riego en el controlador central, se asignan los horarios y los tiempos de riego (estos parámetros no se adaptan en tiempo real). También se deben calibrar las electroválvulas y se verifican los aspersores.
En caso de un sistema de riego inteligente se integran sensores de humedad y pluviómetros, permitiendo que el controlador ajuste de manera dinámica la frecuencia de riego y el caudal.
7. Tapado y comprobación final
Antes de cerrar las zanjas, se realiza una última revisión de pendientes, profundidad de tuberías y ubicación de los emisores. Tras tapar, se ejecuta un ciclo completo de riego para comprobar el comportamiento real del sistema.
Para finalizar, puedes utilizar alguna herramienta de limpieza, como las hidrolimpiadoras eléctricas, para eliminar cualquier resto de tierra o césped en los caminos cercanos. Además, entrega al cliente el plano “as-built” (con cotas y ubicación real de todos los elementos), las instrucciones de programación y el programa de mantenimiento.
Consejos para una instalación eficiente del sistema de riego automático
Si piensas instalar un sistema de riego inteligente o automatizado en jardines, toma en cuenta lo siguiente tips:
- Elige los aspersores adecuados para el sistema de riego. por ejemplo:
- Aspersores que proyectan el agua en forma circular. Son habituales en sistemas de riego automatizado en césped.
- Aspersores oscilantes, que permiten el ajuste del ángulo de la proyección del agua. Ideal para huertos o jardines rectangulares.
- Aspersores estáticos o emergentes. Los emergentes son más estéticos.
- Aspersores para sistemas de riego inteligente, equipados con sensores y temporizadores para programar el riego dependiendo de las condiciones climáticas.
- Para árboles arbustos o macizos de flores emplea emisores de goteo.
- Sectoriza correctamente. Divide la instalación en zonas de jardín o cultivo con necesidades hídricas parecidas y longitudes de tubería equilibradas. Esto evita sobreconsumos.
- Define un trazado de tuberías con las rutas más directas. Esto te ayuda a ahorrar material y a garantizar una presión de agua constante.
- Minimiza las pérdidas de carga en tuberías. Evita codos innecesarios y tramos muy largos sin válvulas intermedias.

Mantenimiento del sistema de riego automático
La clave del rendimiento de un sistema de riego automatizado está en el mantenimiento preventivo. ¿Qué tomar en cuenta?
- Realiza una inspección visual mensual. Verifica los cabezales, mide la presión y el caudal.
- Revisa los filtros del sistema y retira los sedimentos.
- Prepara el sistema para el invierno. Después del último uso en otoño, vacía completamente el agua del sistema. El agua residual puede congelarse y dañar la tubería.
- En primavera, para encender el sistema después de meses apagado, debes primero:
- Inspeccionar visualmente cada aspersor o emisor. Constata que no existen obstrucciones ni fugas y que los aspersores mantienen el radio de alcance proyectado.
- Inspeccionar y probar las electroválvulas.
- Verificar las presiones.
- En sistemas de riego inteligente, los sensores de lluvia o humedad requieren limpieza y calibración periódica.
- Comprueba visualmente que no haya desplazamientos o hundimientos en las tuberías enterradas.
Factores económicos al instalar un sistema de riego
El coste de un sistema de riego automatizado depende del tamaño de la superficie a irrigar, los materiales y de la complejidad de dicha red.
Precio medio de instalación
En áreas verdes urbanas o residenciales, un sistema de riego automático tiene un precio medio entre 3 € y 10 € por m2. Por ejemplo:
- Para un jardín pequeño de 50 m2, la instalación del sistema de riego automático puede llegar a los 500 €. Mientras que en los jardines más grandes, este tipo de sistema puede tener un coste de 1.000 € en adelante.
Ahorro anual en consumo de agua
Según estudio publicado en Science Direct, un sistema de riego inteligente puede utilizar hasta un 50% menos de agua en comparación con el riego convencional.
Comparativa entre riego manual y automático
El riego manual requiere presencia constante de operarios y es propenso a pérdidas de agua por exceso de riego o por fugas inadvertidas. Mientras que el riego automático asegura una irrigación homogénea y máximo control de presión y caudal. Este sistema automatizado requiere mayor inversión inicial, pero ofrece ahorro, eficiencia máxima y sostenibilidad.
Así que invertir en automatización siempre será invertir en optimización.
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